Debido a su buen estado de conservación algo poco común en las cada vez más alteradas vertientes occidentales de los andes y la existencia en la zona de un importante afloramiento del agua proveniente del subsuelo, el estado considero oportuno establecer en el lugar un área natural protegida bajo la categoría del bosque de protección.
Los bosques de protección son áreas que establecen con el fin de garantizar la protección de las cuencas altas o colectoras, las riveras de los ríos y de otros cuerpos de agua de importancia estratégica para el hombre .En su interior se permite el uso de recursos y el desarrollo de aquellas actividades que no pongan en riesgo la cobertura vegetal del área.
Fue así como el 2 de setiembre de 1982 se acordó establecer mediante resolución suprema nº0434-82-AG/DGFF y sobre un total de 72,50 hectáreas pertenecientes a las micro cuencas de los ríos Chao y Huamansana, un territorio reservado con el objeto de garantizar el normal abastecimiento de agua proveniente del Puquio Santa Rosa hacia las partes bajas del valle.
Asegurando la intangibilidad de esta importante fuente de agua se logró, además, beneficiar a la actividad agrícola y el consumo humano.
Un factor adicional constituye la preservación misma del bosque como ecosistema regulador del ciclo hidrológico y climático de la zona para evitar la sedimentación de los ríos así como refugio y lugar de alimentación para numerosas especies de flora y fauna silvestres nativas como el zorro costeño, el gato montes y numerosas especies de aves.
